Destacados
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
ECONOMÍA. LA PEOR CRISIS POSIBLE
Economía es una ciencia que estudia como los humanos son capaces de gestionar los recursos para satisfacer sus necesidades. Dicho de otra forma. Se trata de estudiar como una sociedad es capaz de generar riqueza, producir bienes y servicios, y encargarse de la distribución y reparto de los mismos.
A menudo, los economistas suelen explicar los motivos concretos que definen esta o aquella situación particular actual o pasada, pero les resulta complicado vaticinar con exactitud una situación futura. Existen una serie de indicadores macroeconómicos que nos advierten de cuando y como será el próximo ciclo, pero hay una componente que dependerá del comportamiento de la sociedad en ese preciso instante, y eso, por más empeño que se ponga en el estudio, no es predecible...
Todo el mundo sabe qué es un balance económico. Quizá no todo el mundo utilice el término, pero en cualquier hogar tenemos una economía doméstica o familiar, y la diferencia entre los ingresos y los gastos es ese balance que además condiciona la calidad de vida de esa familia. En economía, la "célula" familiar es el sistema básico más simple de cuantos componen la economía global. Es por esto que cuando hablamos de ciclos económicos, las familias y sus miembros son los últimos en advertir los cambios.
Un ciclo económico es un periodo de tiempo durante el cual la economía pasa por distintas fases hasta volver a un punto de inicio. Así, nos encontramos con 4 fases bien diferenciadas. Expansión o crecimiento de la economía. Siempre después de una depresión. Auge o máximo del ciclo económico. Fase ideal que trataremos de mantener el mayor tiempo posible (en realidad lo ideal sería que la fase de crecimiento no terminase nunca, pero eso nos llevaría a un crecimiento infinito que no es posible) la fase de recesión, donde el ciclo inicia un declive y la economía empeora hasta "tocar fondo", momento en el cual nos encontraremos en la última fase. Depresión o crisis. A diferencia del auge, esta fase interesa recortarla en el tiempo tanto como sea posible para volver a una nueva recuperación.
Por tanto, cuando hablamos de crisis, nos referimos al momento en el que el ciclo económico se encuentra en su peor momento. La recesión es la fase de transición entre el auge y la crisis, y en función de si nos centramos en el inicio o el final de la recesión, las diferencias coyunturales pueden ser más que notables.
Desde los postulados de izquierdas, se atribuyen las crisis a la propia naturaleza de los sistemas capitalistas. Eso es verdad, pero a medias. Las medias verdades se dice que son las peores mentiras. Ocurre que un sistema capitalista es un sistema libre que se autorregula, y como ocurre con cualquier ejemplo que podamos observar en la naturaleza, se trata de un sistema cíclico. Las estaciones del año, los días, la vida misma. Todo es periódico. La forma de evitarlo es intervenir la economía forzando un estado permanente, pero si hacemos eso, la única forma de conseguirlo es manteniendo una depresión constante. Si queremos igualar, será siempre por abajo. Es el único estado que se puede mantener indefinidamente, y no lo digo yo. Son matemáticas...
En este blog no pretendo profundizar más de la cuenta en ninguno de los temas. Mi intención es escribir de todo y para cualquier persona que se exprese en castellano y le pueda interesar. No voy a hablar de los diferentes indicadores objeto de análisis para estudiar la evolución macroeconómica en tiempo real. Todos hemos oído hablar de términos como exportación, productividad, PIB, índices de precios al consumo, etc, etc. A quien le pueda interesar, internet es una fantástica ventana al conocimiento si sabemos darle buen uso. Mi consejo, en cualquier caso, es contrastar cualquier información.
Queda claro por tanto, que los ciclos económicos son inevitables, pero eso no significa que deban ser simétricos. De hecho, con una correcta política económica podemos alargar la expansión y auge, y del mismo modo, recortar la recesión o atenuar la crisis forzando una más rápida recuperación.
Recuerdo una frase que leí de Ronald Reagan (Partido Republicano estadounidense de ideología liberal) que pronunció en campaña electoral cuando se presentó a sus primeras elecciones (1980). Por aquel entonces el presidente era Jimmy Carter (Partido demócrata estadounidense de ideología "progresista"), y el país estaba sumido en la famosa crisis de los 70. La llamada crisis del petróleo...
Ronald Reagan dijo:
«Una recesión es cuando tu vecino pierde su empleo. Una depresión es cuando tú pierdes el tuyo. Y recuperación es cuando Jimmy Carter pierde el suyo.»Reagan ganó aquellas elecciones (1981) y las siguientes. Durante las dos legislaturas que duró su gobierno, el país experimentó el mayor crecimiento económico de las últimas décadas. Me limito a plasmar datos objetivos. Quizá quien pueda leer esto me etiquete políticamente. Es una moda de actualidad, pero de verdad que trato se ser lo más objetivo posible en todos y cada uno de los temas a tratar. No digo que no tenga mis ideas, que las tengo. Lo que trato de expresar es que evito cualquier sesgo ideológico de índole partidista. Digo esto porque en el título de esta entrada hablo de la peor crisis posible, y desde luego voy a hacer una crítica feroz de este gobierno, pero no será porque sean de uno u otro partidos. Me ceñiré a analizar la gestión y la comunicación.
A finales de 2007 sufrimos la última gran crisis económica a nivel mundial. Se la bautizó como crisis de las hipotecas subprime porque se considera que el detonante de la misma fue la burbuja inmobiliaria provocada por ese tipo de hipotecas en EEUU. El caso que como si de un efecto dominó se tratase, nos alcanzó a todos. De aquella crisis todavía no nos hemos recuperado plenamente. A nivel mundial se tardó casi una década en recuperar y superar el PIB previo al colapso. No fue el caso de nuestro país donde nunca hemos logrado alcanzar esos niveles. Eso se traduce en menos ahorros de las familias, menos recursos del sector empresarial y una mayor deuda de la economía nacional. A esto debemos añadir los efectos causados por la gran crisis sanitaria provocada por el virus Covid-19. Cuando otros países de nuestro entorno han optado por salvar el tejido empresarial como medida para recuperar sus economías (ayudas directas y bajadas de impuestos en general) aquí se ha subido los impuestos a discreción en el peor momento de nuestro sector productivo de los últimos 20 años. Esto ha hecho que tampoco hayamos logrado recuperar el crecimiento previo a la pandemia. Somos la única gran economía de la unión europea que no lo ha logrado.
Para que una sociedad progrese y prospere necesita que su tejido empresarial genere riqueza y puestos de trabajo. Nosotros nos hemos caracterizado por ser un país de servicios, donde además el ratio de funcionarios por habitante está híper inflado. Alemania casi nos duplica en número de habitantes, mientras que su masa funcionarial está por debajo de la nuestra, y eso que es un estado federal. Así con todo, se ha anunciado la mayor oferta de empleo público de la historia de nuestro país para el próximo año.
Las empresas deben ser competitivas, y para ello deben tener beneficios, parte de los cuales los deben emplear para la modernización de la misma y mejora de sus sistemas de producción. Solo de esa forma podrán seguir siendo competitivas. En nuestro país se ha incrementado hasta tal punto la presión fiscal a las empresas que la mayoría de ellas a duras penas logran llegar a cubrir los gastos corrientes. Eso se traduce en pérdida de productividad, pérdida de rentabilidad y en última instancia, reducción de plantillas o incluso cierre.
En los últimos meses hemos visto como se han disparado los precios de la energía eléctrica y los combustibles para el transporte. El conflicto bélico de Ucrania vs Rusia no ayuda, pero la tendencia era anterior a esa guerra. La culpa es de las políticas restrictivas de la agenda 2030 respecto al tema de la contaminación. Es importante que nuestros hijos y nietos hereden un mundo mejor, pero ¿para qué? si van a nacer y ser esclavos de una deuda que los va a hipotecar desde el mismo día de su nacimiento. Se podría haber retrasado los planes y mantener precios gracias a la energía térmica y nuclear, pero ni siquiera eso es una opción ahora. No solo se cierran las centrales. Se están desmantelando para evitar que puedan ser utilizadas de nuevo ¿Por qué? ¿Qué ganamos con eso? No había necesidad pero ahora no tenemos alternativa y nuestra dependencia energética del exterior es crítica.
Si nos econtramos con una situación de partida mucho peor que en la anterior crisis, con unos costes de la energía mucho mayores, y además negamos la evidencia en lugar de prepararnos para la complicadísima situación que se avecina...¿Qué nos ocurrirá en los próximos meses? Hay un dicho en la cultura anglosajona que reza. "Espera siempre lo mejor pero prepárate para lo peor" Todos los indicadores macroeconómicos sin excepción alertan de que estamos ante una nueva gran crisis, pero negar la evidencia nos impide prepararnos para lo que se avecina, cuando ya de por si no contamos con los medios suficientes para hacerle frente.
A partir del próximo otoño nos vamos a encontrar con una situación potencialmente catastrófica. Que Dios nos pille confesados...
Entradas populares
¿Qué es el tiempo? ¿Variable discreta o diferencial?
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Domus Dei
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones


Comentarios
Publicar un comentario