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LA NUEVA POLÍTICA
Cuando observamos el comportamiento de los partidos políticos, y este es un fenómeno que se da en cualquier país del mundo al margen de su desarrollo social, es frecuente ver como tienden a etiquetar, tanto a los adversarios como a si mismos, con el objeto de descalificar a los primeros y atribuirse unas virtudes inmerecidas, con unos simples adjetivos que se repiten constantemente a modo de mantras.
Últimamente, han aparecido en España partidos que afirman venir para cambiar la política. Afirman ser los abanderados de la nueva política. Sin embargo, son suficientes cinco minutos de discurso para darse cuenta de que lo que proponen tiene de nuevo exactamente lo mismo que la rueda.
Hace unas cuantas décadas, cuando una persona sufría la mala fortuna de nacer en el seno de una familia humilde, estaba condenado a ser un miembro de la clase obrera y sin futuro durante toda su vida. Exactamente lo mismo, pero al contrario, le sucedía a quien tuviera la suerte de pertenecer a una familia acomodada. El pertenecer a una u otra no era elección del recien nacido, sino una cuestión de suerte.
Así las cosas, es lógico que hubiera tensiones sociales y que aparecieran ideologías más liberales que se opusieran al conservadurismo de las sociedades.
El problema es que algunas de esas ideologías, llamadas de izquierdas, proponían una revolución social que con los años han demostrado ser un auténtico fracaso. No niego el derecho al progreso de la sociedad y la mejora de vida de todos sus individuos, sin excepción. De hecho, afirmo que vivimos en una sociedad tremendamente injusta, donde los más fuertes siempre se imponen sobre los más débiles, y esto ocurre en en todos los ámbitos. Social, económico, cultural, etc...
Ha habido variantes, y algunas de ellas incluso han sido etiquetadas de extrema derecha, (fascismo, nacismo) pero nada más lejos de la realidad. Se trataba de las mismas ideas iniciales con algunos matices.
Hitler cambió el nombre de un partido de corte socialista y lo llamó "Partido Nacional Socialista Obrero Alemán" o partido Nazi. Ya sabemos quien era Adolf Hitler.
Benito Mussolini fundó el partido Fascista Republicano, pero él había pertenecido al partido socialista italiano y lo que hizo fue fundar otro partido con la misma ideología de base pero más radical y de carácter nacionalista.
En ambos casos, estamos hablando de regímenes que resultaron ser totalitarios, y que dadas las atrocidades que se cometieron en nombre de esas ideas, hoy usamos esas etiquetas para difamar a quienes no piensan como los verdaderos herederos de estos ideales.
En el norte y centro de Europa, una corriente del socialismo aceptó la privacidad de los medios de producción y dejó margen para los emprendedores, naciendo así la socialdemocracia moderna.
Hoy, en un estado del bienestar cuya implantación ha costado el esfuerzo de varias generaciones y donde cualquier persona válida y con espíritu de sacrificio se puede labrar un futuro brillante, resulta que la nuevas políticas propuestas, son retroceder un siglo en la historia. Dividir en base al odio y resentimiento, obligando a la gente a tomar partido por un bando u otro sin otra elección posible, porque a quien no acepta sus postulados automáticamente se les sitúa en la trinchera de enfrente.
Sin embargo, esto no es una defensa a ultranza de los sistemas capitalistas. Las democracias liberales de libre mercado han demostrado ser más eficientes en la generación de riqueza, y es cierto que han contribuido de manera notable al desarrollo de las sociedades. Digamos que salen favorecidas en la comparación respecto de otros sistemas políticos mucho más restrictivos con las libertades individuales, pero eso no significa que sean sistemas perfectos ni muchísimo menos. En el seno de estos sistemas se crean grandes desigualdades y es frecuente ver como grandes corporaciones alcanzan grandes cotas de poder llegando a imponer sus criterios en la política al más alto nivel.
El otro día escribí sobre el progreso, y es curioso que aquellos partidos que se definen como progresistas pretenden vendernos como nueva política una fórmula de más de un siglo de antigüedad y responsable de la muerte de muchos millones de personas...
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